martes, 1 de julio de 2014

MI MEJOR AMIGA


Sentada frente a mí con sus piernas largas y esa minifalda que con tanto movimiento dejaría ver su ropa interior en algún momento, apoyada de forma desinteresada mi buena amiga, mi mejor amiga, jamás pensé sentir este deseo por ella. Me acerque como una buena chica y enrolle mi brazo en su cintura, la acerque a mí, le bese una mejilla y le dije: Te quiero, eres mi mejor amiga. 
-¿Qué sucede?
-No sé, solo quería decir cuánto te quiero. 
Sonreímos al mismo instante, nos miramos por un momento y ella empezó a llenar nuestras copas con un vino dulce. Tomo uno de los quesos importados me lo metió en la boca y me sonrió nuevamente. Yo sentía el calor en mi entrepierna, como los jugos comenzaban a expandirse por mi sexo y deseaban ser bebidos por la boca de mi buena amiga. Puso una canción sensual, y comenzó a danzar al ritmo de la música, me tomo de la mano, se pegó a mi cuerpo en una noche acalorada. La bebida mortal se nos estaba subiendo a la cabeza, el dulzor impactante que te hace beber como si fuera un jugo inocente nos hizo extasiarnos. Bailamos un buen rato y ella nuevamente se fue a apoyar al bar y contoneo su trasero de una forma angelicalmente sexy. Pronuncio mucho más su culo para que esta vez si pudiera ver su ropa interior, me acerque, no me pude aguantar, me tire al suelo como suplicando, mientras ella movía ese precioso trasero en círculos y lo restregaba en mi cara, mis manos deseaban jugar con su ropa interior, lentamente subí una de ellas por su muslo.
-¡Somos amigas!
-Te prometo que esto no arruinará la amistad. 
-No prometas ¡Júralo! 
-¡Te lo juro!
La calentura no me dejaba pensar y ella nuevamente me entrego la oscilación de sus nalgas, yo subí lentamente mi mano por su muslo, sentí como su piel se erizo al contacto de ella y llegue paulatinamente entre la parte más alta de sus muslo, mi dedo tiro un poco del tirante de su ropa interior y lo soltó, ella gimió, seguí tirando de él, cuando en una cuarta oportunidad comencé a sentir como de su sexo fluía ese ansiado líquido que quería en mis labios. Con mis dientes tire nuevamente del calzón, para luego dar paso a mi mano y correrlo a un costado, mientras con mi lengua lamía su entrepierna apretada y jugosa. Mi mano libre busco por delante su clítoris, le corrí un poco su ropa interior para dejar entrar mis dedos y encontrar el punto que desataría a esta nena. 
Ella gustosa abrió sus piernas, me dejo entrar con mayor facilidad en su suculenta vagina, la estimule en la abertura y en el botoncito hinchado de su vulva, comencé a abrir mis piernas para que mis jugos escaparan un momento. Ella comenzó a suspirar de forma animal, se dio la vuelta, quedo frente a mí, abrió sus labios y me metió de lleno la boca en su coño acuoso, mi lengua puntiaguda azoto su clítoris implorante por dejar salir a la luz el orgasmo perfecto de su boca pequeña. Tiro de mi pelo, me ahogo en su inundado sexo, apreté más fuerte con mi lengua y sentí las convulsiones pélvicas que me azotaban la cara y comenzó a gritar, tirar de mi pelo e implorar que parara. Rápidamente metí mis dedos en su hendedura y la folle ferozmente. Su cara perfecta, el sudor que caía entre sus pechos solo cubiertos por una camiseta que dejaba muy a la vista los pezones erectos, subí mi mano libre, le retorcí un pezón, gimió, su rostro se volvió ardiente, me cogió, me tiro al sofá, abrió mis piernas brutalmente, chupo mi sexo, saboreo mis fluidos y luego ingreso un dedo ferozmente, estaba fuera de mí, escuchaba como el sonido de mi vagina y pensaba: ¡Exquisito! Me la quiero follar. Me levante sin darle explicaciones, saque mi cinturón con un enorme pene, lo lubrique, ella me miro con ojos vidriosos y me la folle en el suelo de manera deliciosa. La penetre despiadadamente…chupe sus tetas gigantes, la le retorcí los pezones y las lamí, mientras el falso falo la hacía gozar y yo gozaba al verla gemir.

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