jueves, 28 de julio de 2016

SEXO SENTIDO

A veces pensaba que no podría controlar estas sensaciones y sobre todo cuando venían a mí esos pensamientos que sugerían ser sucios porque iban en contra de todos mis valores. 
La idea de verme como una puta me turbaba, pero mi subconsciente quería decirme algo, cuando cada vez se hacían más constantes esos pensamientos me decía: Solo son fantasías, como las tienen muchas mujeres. 
Aunque nuevamente esas imágenes enloquecedoras que hacían que me sintiera bastante ardiente, venían a mi memoria, como ahora que las estoy contando. 
El hecho de estar con el culo al aire en un auto, con una fila de hombres sedientos por penetrarme. Y que ellos no pudieran ver mi rostro, ni siquiera les importaba como era la mujer que estaba con sus intimidades al aire, lo importante era quitarse las ganas y mientras en mi mente habitaba esa fantasía y mis manos acariciaban mi sexo para llegar al clímax, y bien, la manera en que llegaba era deliciosa, deseaba tremendamente que fueran las manos de un hombre. 
Me sentía desesperada, porque llevaba meses sin sexo y ya pensaba que estaría así toda la vida, me deje envolver por distintas fantasías, era lo único que tenía a mano. 
Encontraba macabra la idea de tener que adquirir juguetitos para divertirme, mis amigos me decían que era muy guapa, pero hay que recordar que son mis amigos, así que me valía madre lo que ellos pensaran de mí. 
Tal vez me salía por los poros esa necesidad sexual de que un hombre me penetrara, tal vez se espantaban, porque expelía algún aroma muy fuerte, y no lo digo de manera mal, pero quizás no embriaga como el aroma que uno expele cuando se encuentra comprometida, porque a los hombres le gustan las cosas difíciles y que más complicado que desear a la mujer de otro, y que esta se encuentre enamorada de aquel tipo. Me gustaría estar en esas, al menos tendría con quien follar diariamente y habría confianza, lo desearía, por algo estoy con él. Pero ahora he llegado hasta pensar en follarme al primero que se me cruce en el camino. 
Tenía opciones, y eran tremendamente guapos. El problema es que eran unos desgraciados, no hay nada peor que encontrarte a hombres así. Coquetos patológicos en otras palabras. El solo hecho de decirle cosas a otras mujeres, calmaba sus ansías de serle infiel a su mujer. 
Y yo por más que les decía que estaba dispuesta a todo, ellos terminaban con la frase: No, si es una broma, somos amigos. Pero seguían con el jugueteo.
Ya estaba pensando que lo mejor que podía hacer con tipos así, era tomar sus manos y que tocaran mis partes. Mis senos, mi sexo...y decirles: Ardo en deseo. ¿Puedes ayudarme? ¿Me quitas las ganas? Tal vez me seguirían la corriente y al fin podría tener sexo alocado o simplemente terminarían asustados con mi actitud tan directa, la verdad no sé lo que pasaría, pero ya estaba bastante aburrida de los juegos, de los coqueteos. Estaba esperando la acción y pasaban los meses y jamás veía que se acercara a ese momento. Está bien jugar y todo, pero... ¿Cuándo concretan? Y así conocí a los coquetos empedernidos, y me di cuenta que había muchos tipejos así, esos son uno de los más odiados, No entiendo el afán de andar seduciendo por la vida, debería ser un deporte que saliera en las olimpiadas, porque ¡Vaya! Habitan por todas partes en verdad. 
Sigo tocándome mientras voy divagando en una y otra cosa, pero sé que debo concentrarme si quiero alcanzar el orgasmo, ahora me penetra un tipo de estatura mediana, no es muy agraciado, pero quiere lanzar un escupo en mi sexo, porque le gustan bien lubricadas, y yo pienso está bien, soy una puta ¿Pero las putas descansan? ¿Cómo no me irrito? Y ¿Cómo piden que me encuentre lubricada? Si ya han pasado cientos de hombres por mí. Y pienso: ¡Vaya que debe ser duro ser una puta! 
Pero a pesar de todas estas cosas que pienso, tengo claro que no quiero ser la puta de todos, quiero ser la puta de un solo hombre, y sí sé que suena feo que me autodenomine así, cuando tendré una relación “Sana”, pero el dicho popular indica ser una puta en la cama y una dama ante la sociedad. Y, por otro lado, me cargan esos gallos que dicen mi mina no me da la pasada, o que las mujeres se hacen las difíciles, y cuando hay cientos como yo que están dispuestas a hacerlo todo porque las encajen bien, que las follen duro, sin después andar psicopateándolos o pidiéndoles algo más que un intercambio exquisito y amistoso de sexo, con el fin de conseguir mutuo placer, claro me importa un rábano el placer de él, solo quiero venirme. Ese es el fin de un tipo cualquiera, no importa lo que le satisfaga y puedes darte el lujo de ser egoísta, y no pensar en la maldita reciprocidad de las parejas convencionales. Y me siento capaz de tener una relación así con un MISTER PENE. Porque ya no estamos pensando en una persona, podemos decidir saber el nombre y su número de teléfono, lo demás no importa y si se pone con ánimos de charlar, siempre podemos ser unas perras cortantes y que entiendan que solo quieres sexo y no te importa si comparten intereses en común. Los hombres son así y ya veo cada vez más en este siglo mujeres con corazón de piedra que piensan con el sexo, ya no con el corazón, y así como lo planteo, quiero sentirlo cada día más, claro me cuesta, Porque siempre he asociado el sexo con el amor, como un vínculo ultra íntimo que solo puede tener acceso aquella persona que no solo te alborota las hormonas, sino también te hace zapatear el cucharon (De modo muy coloquial lo expreso). 
Y mi pregunta es la siguiente ¿Podré volverme como un hombre? ¿Y si empiezo a ingerir alguna especie de sustancia que me haga ser más masculina? ¿Cómo quitar esos sentimientos estúpidos? Follar por follar, sin remordimientos, sin llamadas, sin te veo luego, sin citas, sin miradas sentimentaloides y un espero que no me olvides. 
Claro, pase de ser una perra que solo necesita sexo a replantearme todo, que cuesta hacerlo. Pero....Los hombres cuándo se comportan así, solo follan ¿No entran en la categoría de putos? Porque la mujer es una puta cuando se acuesta con muchos hombres. No se supone que las mujeres ligeras son aquellas a quiénes se les paga. Entonces no entiendo porque nos maltratan tanto.
Aunque lo peor de todo, es cuando te dicen: Chica, sé open mind, si eso de que serás una zorra por acostarte en la primera cita es una farsa. Y ya los ves hablando con un amigo a quien le dicen esta weona es más fácil, me lo paso a la primera. 
Los hombres son un arma de doble filo, pero igual hay algunos que salvan, pero aquellos que salvan son unos geeks. Me ha tocado presenciar geeks con el ego a la mierda. - 
Y entonces piensas: Los hombres que se acuestan contigo una noche y no te llaman más son los peores. Pero un tipo feo con el ego a la mierda es el terror de terrores, no hay nada peor que eso y mucho más complejo, cuando estas con un tipejo, porque no se le puede llamar persona ni nada por el estilo, de hecho ni siquiera debería entrar en el área de tipejo, debería pasar al mundo de los insectos, y ser el insecto más horrible del planeta, no puedo recordar en este minuto el nombre, pero sin duda es para este tipo de tarado. La verdad. Si he estado con hombres feos que se creen minos, y tienen una especie de magnetismo cataclismico que te alborota todo tu ser. Es como
¿Qué se cree este weon? Y no hay nada peor que un feo arrogante, egocéntrico e indiferente, esa clase de insecto es única en el mundo y te llevan a un mundo de mierda, porque deben ser esos escarabajos que hacen bolitas de mierda y se las llevan para su casa. Y esa mierda eres tú rodando, porque así es como te hacen sentir. ¿Cómo te alejas de esos? Te aburres en algún momento, porque son malos en la cama. Y su manera de ser se justifica para esconder su inseguridad, y que en el fondo son insectos que necesitan hacer sentir mal a las mujeres para esconder su verdadera cara.

Y así me pasó divagando en historias pasadas, mientras trato de llegar al fucking orgasmo y quedar peor...pensando en que quizás debería dejar de hacer esto, ya que las ganas se harán mayores. Sin embargo, debo concentrarme en llegar al punto máximo, al big bang del glorioso orgasmo, donde se conecta el deseo de mi sexo a 1000 y el otro porciento que ponen las imágenes en mi cabeza para explotar en gemidos, sensaciones y una humedad entre mis piernas y claro sigo ahí manteniendo nuevamente las imágenes bizarras de mi vida de prostitución ¿Solo quedaran en mi cabeza? O me volveré una mujer de aquellas, de las calles, de las esquinas y todo. Y comienzo a sacar cuentas. Si fuera así, tendría que ver las tarifas, pero la verdad no me interesa mucho desgastar mi cuerpo con uno y otro, prefiero escoger a mi presa, y que aquel afortunado o tal vez no tan afortunado si lo planteo que mi paga se vuelva el placer. El placer de cada hombre que se interne entre mis muslos, pero que yo escoja quien me lo dé, esa es la diferencia de ser una prostituta, que yo elijo. No significa que estaré una hora con diferentes hombres… significa cuando yo quiera, con quiera, donde yo quiera y como yo lo quiera. Y sea yo quien indique como hacerlo y conseguir el tan ansiado grito feroz de mis labios que culmine la noche (Me puse romántica, una mala costumbre)… diariamente, con diferentes tipos de cuerpos, piel, manos, penes, suspiros, gemidos y que derramen en mi cuerpo ese líquido de la vida arrojado en mi sexo, en mis senos, en mi cara, en mi trasero, donde quieran, cuantas veces quieran…porque necesito verlo, saborearlo, palparlo para saber que conseguí el placer de verlos venirse por mi expertas técnicas amatorias. Pero el placer es mío, su clímax solo debe ser mío y luego echarlos de mi casa, para que al rato entre otro. Sí, estoy muy desesperada al parecer, pero estoy así porque quiero beneficiarme de ello y sentir continuamente como mi cuerpo reacciona al contacto de distintos cuerpos y lo que cada uno pueda entregarme. Un sin número de sensaciones que pueden cautivar mis sentidos. 
Tal vez mi sexto sentido signifique eso, o mejor dicho mi "sexo sentido" el abrirme a nuevas emociones. He descubierto que puedo enfocarme solamente en ello, y volverme una puta, pero una puta que su paga solo sea el más increíble orgasmo que desmorone todo mi ser de forma positiva, que no descanse ni un minuto, que siempre quiera más. ¿Me estaré volviendo como ellos? Mientras me acaricio y me pienso en ese auto con el culo al aire, se ha despertado en mí el sexto sentido del más puro e exquisito sentimiento de todos los tiempos conseguir el grito ahogado, el tensar mis piernas y luego sentir los temblores cuando me relaje, que los dedos de mis pies se encorven, que grite disparates, como nombres, palabras sucias y los muy utilizados: Síiiiiiiiiiii, Yessssss, Dale “X” nombre y perder por un instante la cordura, pensar que podrían venir todos los hombres del planeta a sofocarme con sus grandes miembros y bañarme hasta dejarme toda mojada con el delicioso elixir de la lujuria, la culminación del deseo absorto de su cuerpo. Quiero y necesito volverme una puta, y conseguir mi paga. El PLACER.

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