miércoles, 21 de septiembre de 2016

EL ORGASMO

Hoy de la nada me puse a pensar en el ORGASMO MASCULINO. 

Mientras sentada en el sillón me la pasaba haciendo zapping, no fue nada de la tv que me hiciera recordar aquello. En fin, recordé una de las tantas conquistas. Y me resultó bastante excitante una en particular. Sus gemidos. Los hombres. 

Es demasiado excitante cuando un hombre comienza a lanzar estos gemidos tan encantadores, piensan que solamente "acabar" es suficiente. Y realmente no es así, es más el solo hecho de depositar la lujuria en nuestro sexo, no basta para nada. Muchas mujeres necesitamos escuchar. 

Desde cuando nos responderán: Pero si me vine. Y uno queda como ¿Y? Los hombres también fingen. 

Será que tenemos mentalizado que el solo hecho de que "acaben" y que nosotras gritemos de placer, es lo simple y necesario. 

Y entonces recuerdo y es como: ¡Ahhhhh! Escuchar esos sonidos finales acompañados de embestidas, que resultan ser más penetrantes, delirantes, profundas mil cosas mejores que el acto en sí. Y oír su voz, saber que por esos segundos está perdiendo la cabeza por ti. 

Y Dios, eso es realmente excitante. Y, por otro lado, nosotras también somos visuales, integras, quizás es la palabra completa, no todo es previo, tontear, tocar que se yo. A veces solo recordar nos crea espasmos entre las piernas, es como una cosquilla, miras para todos lados sonrojada, pensando que alguien quizás te está mirando. Y ojalá fuera un guapito, porque cuando estamos así, deseamos con locura ser bien folladas. 

En fin, perdí el sentido de lo que estaba hablando, es que divagar trae recuerdos ardientes. Y se siente la piel hirviendo. 

Pero el orgasmo de un hombre, es sin duda la mejor creación. Hacerlos venirse nos da una alegría inmensa, es la confirmación plena del disfrute que uno le da. Por eso hombres es hora de empezar a gemir como bestias, ya verán que bien les va.

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